|
Esta parashá nos relata acerca de la muerte de
Sará y al final, acerca de la muerte de Abraham. Cuando Abraham
se entera del fallecimiento de su esposa llegando de la prueba
de la atadura de su hijo, hace antes que nada un Esped, palabras
en honor a su esposa, y luego la llora. La Torá nos cuenta que
luego se levantó Abraham ante su difunta y se dirigió a los
Hititas para comprar un lugar de entierro para su esposa.
La expresión “se levantó ante su difunta” tiene
un contenido alegórico muy importante. Dicen los Sabios que esto
se refiere a una actitud muy importante de Abraham, distinta a
la mayoría de las personas. En general las personas ante una
perdida irreparable tienden a caer en un pozo de depresión
anímica. Abraham, nos explican, actuó de distinta manera, si
bien no perdió la sensibilidad por semejante perdida y lloró
como todo ser humano, sin embargo “se levantó ante su perdida”,
es decir, se sobrepuso ante la situación para poder continuar
con su vida. De hecho volvió a casarse y tuvo hijos.
Esta es una gran enseñanza para nosotros, de
saber que la vida, a pesar de todo, debe continuar. Que si bien
se ha perdido a alguien importante, ese alguien no es nuestra
vida, nosotros tenemos mucho por hacer y si pudiéramos
preguntarle a ese ser querido, seguramente él también querría
que nosotros continuáramos aprovechando los años con que D-os
nos agració.
|